Porque debería de ser tratado Inconstitucional el voto de los paraguayos en el extranjero

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Continuación…

EN ESTA NOTA DESARROLLADA POR EL CORRESPONSAL SILVIO GABAGLIO VERON Y EL CONSTITUCIONALISTA DR. ESTANISLAO LLAMAS BARRIOS, EXPLICAN LAS RAZONES POR LA QUE ES INCONSTITUCIONAL EL VOTO DE LOS PARAGUAYOS RESIDENTES EN EL EXTRANJERO.

O sea,  nuestra Constitución Nacional está estructurado únicamente para el territorio de la República, no va más allá, puesto que no se pueden crear departamentos, distritos y municipios en el extranjero; en otras palabras la tutela de los derechos de las personas en la que se ejercita  el derecho al sufragio, se halla establecido  solamente para los habitantes residentes en  la República, no puede  ir más allá de lo que la Constitución establece. 
La convocatoria a elecciones nacionales prevista en nuestra carta magna  se fundamenta en la estructura política del Estado como lo determina el Art. 156 de la Constitución Nacional; y es así que dentro del territorio nacional, la Justicia Electoral, realiza todos los actos electorales en su carácter de  Órganoo del Poder Judicial según establece el Cap. II DE LA ORGANIZACIÓN DEL ESTADO; Cap. III DEL PODER JUDICIAL. Secc. 5º De la Justicia Electoral, que en su  Art. 273 dispone: “De La Competencia: La convocatoria, el juzgamiento, la organización, la dirección, la supervisión y la vigilancia de los actos y de las cuestiones derivados de las elecciones generales, departamentales y municipales, así como de los derechos y de los títulos de quienes resulten elegidos, corresponden exclusivamente a la Justicia Electoral…”
Surge entonces una antinomia o contradicción  entre normas de igual jerarquía: por un lado el derecho a ser elector de los “paraguayos residentes en el extranjero” y por el otro los órganos de la Justicia Electoral, la convocatoria a elecciones nacionales como así también las competencias y las jurisdicciones establecidas en la Constitución  Nacional.
Las elecciones generales para Presidente de la República  y Vicepresidente de la República previstas en el Art. 230 son  claras y categóricas al decir “el Presidente de la República y el Vicepresidente serán elegidos conjunta y directamente por el pueblo, por mayoría simple de voto, en comicios generales que se realizaran entre 90 y 120 días antes de expirar el periodo constitucional vigente. ¿A cuál pueblo se refiere este artículo? No cabe la menor duda de que es al pueblo que habita el suelo paraguayo. Y  este pueblo  con derecho de  elegir y ser elegido según los Arts. 2º y 3º de la Constitución Nacional es el  que tiene la protección del Estado.   
Para las elecciones de miembros titulares y suplentes de la Cámara de Diputados se presenta otra interrogante: Si algún paraguayo residente en el extranjero pretendiera postular  o solamente  secundar la oferta de  alguna banca parlamentaria de algún candidato: ¿Cómo se hará la convocatoria para los mismos  cuando  los diputados son representantes de los departamentos que están dentro de la República? ¿Por cuál departamento postularán los candidatos? ¿quiénes residentes extranjeros votarán a estos paraguayos? ¿Será que habrán de crearse  departamentos jurisdiccionales electorales paraguayos en el exterior? Porque es sabido que si no  existen leyes que al respecto autoricen expresamente una conducta,  hecho o determinación jurídica en el marco de un derecho electoral, estamos ante una prohibición por efectos del principio de legalidad que rige en el campo del derecho público.  

CAPÍTULO I – DEL PODER LEGISLATIVO
SECCIÓN IV
Art. 221. DE LA COMPOSICIÓN: “La Cámara de Diputados es la Cámara de la representación departamental. Se compondrá de ochenta miembros titulares como mínimo, y de igual número de suplentes, elegidos directamente por el pueblo en colegios electorales departamentales. La ciudad de la Asunción constituirá un Colegio Electoral con representación en dicha Cámara. Los departamentos serán representados por un diputado titular y un suplente, cuanto menos; El Tribunal Superior de Justicia Electoral, antes de cada elección y de acuerdo con el número de electores de cada Departamento, establecerá el número de bancas que corresponda a cada uno de ellos. La ley podrá acrecentar la cantidad de diputados conforme con el aumento de los electores… ” Con esta disposición al aumentar la cantidad de electorales aumenta la cantidad de diputados, que nos volvemos a preguntar: ¿a qué departamento representará los votos de los paraguayos residentes en el extranjero? (Las negritas mías).
En cuanto a la elección de miembros que integrarán la Cámara Senadores encontramos también obstáculos insalvables para que los electores que residen en el extranjero ejerzan el sufragio y eventualmente ser candidatos, puesto que de acuerdo el Art. 223 es claro y categórico cuando dispone… “…elegido directamente por el pueblo en una circunscripción nacional”, es decir solamente a residentes dentro del territorio nacional,, por lo que no puede extenderse a residentes en otros países.

…CAPÍTULO I – DEL PODER LEGISLATIVO
SECCIÓN V
Art. 223. DE LA COMPOSICIÓN: “La Cámara de Senadores se compondrá de cuarenta y cinco miembros titulares como mínimo, y de treinta suplentes, elegidos directamente por el pueblo en una sola circunscripción nacional. La ley podrá acrecentar la cantidad de senadores, conforme con el aumento de los electores…” (las negritas son mías).
Recordemos que en la Convención Nacional Constituyente del año 1992, ya se pretendió incluir, el “voto de los paraguayos en el extranjero”. En dicha ocasión, en mi intervención dije…: “Y nosotros los constituyentes hemos rodeado al sufragio de una garantía, que está establecida en el titulo segundo de la estructura y de la organización del Estado pero solamente para los habitantes de la República, Cap. III del Poder Judicial – Sección Quinta – De la Justicia Electoral, Arts. 273, 274, 275 de la Constitución Nacional…”.
Ahora bien, se ha creado la Justicia Electoral y se le dio toda las atribuciones que debe tener dentro de la estructura del Estado. Es decir, en su origen se le dotó de la competencia y la jurisdicción que tiene el Poder Judicial. El convencional Rodrigo Campos Cervera en su intervención sobre la Justicia Electoral había manifestado… “En primer lugar, señor Presidente, establecí una prelación lógica y jerárquica de la competencia que tiene el tribunal de Justicia Electoral, vale decir la competencia Jurisdiccional sobre la competencia administrativa y en primer lugar figura el juzgamiento de las cuestiones derivadas de las elecciones generales, departamentales y municipales de los derechos y títulos de los que resulten elegidos…”. En cuanto al convencional Eusebio Ramón Ayala, éste manifestó: “…o hacemos o no hacemos un Poder Electoral independiente. Creo que la Comisión Redactora ha optado por crear, dentro de la estructura del Poder Judicial, un órgano autónomo, para dedicarse exclusivamente a estas cuestiones. No se puede, de ninguna manera, aceptar que no exista en el país un órgano judicial independiente y autónomo que garantice el futuro de la democracia en este país…”.
En la sesión inaugural el convencional Oscar Paciello manifestó entre otras cosas que “la Justica Electoral en el Paraguay es una Justicia Jurisdiccional”…
Con estos argumentos se está demostrando que la Justicia Electoral dependiente del Poder Judicial tiene, por naturaleza, jurisdicción y competencia dentro del territorio nacional, por lo cual en una convocatoria a elección en el país, imposibilita la inclusión como elector a los “paraguayos que residen en el extranjero”.

Teniendo en cuenta que la enmienda al artículo 120 de nuestra Carta Fundamental está en abierta contradicción a varios artículos constitucionales y que son: el Art. 247 de la Constitución Nacional – DE LA FUNCIÓN y DE LA COMPOSICIÓN, establece: “El Poder Judicial es el custodio de esta Constitución, la interpreta, la cumple y la hace cumplir. La administración de justicia está a cargo del Poder Judicial, ejercido por la Corte Suprema de Justicia, por los Tribunales y por los Juzgados”, y siendo parte del Poder Judicial la Justicia Electoral en su Art. 273 establece “De la competencia la convocatoria, el juzgamiento, la organización, la dirección, la supervisión y la vigilancia de los actos y de las cuestiones derivados de la elecciones generales, departamentales y municipales, así como los derechos de los títulos de quienes resulten elegidos corresponden exclusivamente a la Justicia Electoral…”.
Por tanto, deben modificarse igualmente estas disposiciones constitucionales, para que pueda tener efecto el Art. 120, en caso de ser modificado, a través de la enmienda, como se pretende hacer.
Además, el Art. 16 de la Constitución Nacional – DE LA DEFENSA EN JUICIO establece que “…todas las personas y sus derechos son inviolables”. Toda la persona tiene derecho a ser juzgado por tribunales y jueces competentes. Puede decirse que del precepto constitucional transcripto, nace lo que se entiende por competencia en el ejercicio del derecho, en este caso, el derecho al sufragio, cuando que ninguna persona en el Paraguay puede ser juzgada (demandada o procesada) sino ante un Tribunal (Juzgado, Cámara de Apelación, Corte Suprema de Justicia, Juzgados y Tribunales de la Justicia Electoral) que tenga competencia, es decir, que esté previamente investido de facultad para ello emanado del Estado y dentro del territorio nacional. Y esa competencia exigida por la Constitución Nacional es plena y absoluta, y está establecida, además, en los Códigos Procesal Civil, Procesal Penal, Procesal Laboral y Procesal Electoral.
La “competencia” conlleva la facultad de juzgar que tiene un juez, la autoridad para tramitar dentro de un proceso determinado en nombre de la República del Paraguay y por autoridad de la Ley algún derecho, como el electoral en este caso. Y teniendo también jurisdicción, que es la facultad que tiene un juez o una entidad para administrar justicia ejerciendo sus funciones dentro de un territorio plenamente determinado, el mismo carece de competencia y jurisdicción en territorio extranjero, por lo que ningún paraguayo residente en el extranjero puede someterse a los tribunales de la República del Paraguay, salvo la comisión de delitos en nuestro país. El tratadista Alsina define a la Jurisdicción como una potestad conferida por el Estado a determinados órganos para resolver, mediante la sentencia, las cuestiones litigiosas que le sean sometidas y hacer cumplir sus propias resoluciones”.
A la luz de cuanto tenemos expuesto hasta el momento, podemos manifestar que la Enmienda Constitucional de incluir como “electores a los paraguayos residentes en el extranjero”, constituiría graves antinomias o contradicciones con otras normas constitucionales, puesto que nuestra estructura constitucional con respecto a la función de la Justicia Electoral, ella extiende su competencia solamente al ámbito del territorio nacional.
Cualquier modificación que pueda variar esta estructura debe ser por la vía de la reforma, como bien lo ha dicho el doctor Gonzalo Quintana en un artículo publicado últimamente en el diario ABC Color.
Nuestra justicia no puede ir más allá de nuestro territorio, como bien lo determina el ordenamiento jurídico- político de la República, los departamentos y municipios, y no creo que podamos crear departamentos o municipios en el extranjero, y mucho menos la Corte Suprema de Justicia. Los Tribunales Electorales pueden tener competencia y jurisdicción fuera de los límites de nuestra República, puesto que el alcance y contenido de la Constitución Nacional solamente abarca a nuestro territorio nacional, y no puede vía enmienda modificarse una disposición que va en contra de otras disposiciones que se constituyen en importantes e insustituibles soportes de la Constitución Nacional.
Falta a la verdad el senador Orlando Fiorotto cuando en su intervención en la plenaria del Senado manifestara: “…es cierto que vamos a tener que reglar, vamos a tener que legislar y vamos tratar de hacer lo más justo posible para que realmente tengamos una legislación transparente, una legislación respetada por todos y ejecutada por todos…”, Tampoco es cierto la manifestación del senador Carlos Filizzola cuando dice: “Señor Presidente: la gente que vive fuera de su país, puede votar en su embajada, en algunos países lo hacen de otra manera pero pueden votar estando en el exterior Presidente…” La Constitución Nacional no se reforma ni se enmienda con leyes ni con discursos de legisladores sino con las disposiciones que la propia Constitución establece.
En caso de que se pretenda materializar efectivamente el voto de los “paraguayos en el extranjero” se debe utilizar la vía de la reforma y no de la enmienda, porque no se va poder modificar disposiciones constitucionales vigentes en cuestiones electorales y condiciones para elegir candidatos, (Presidente de la República, Vicepresidente, Senadores y Diputados), puesto que la Constitución es la que reglamenta el funcionamiento de la Justicia Electoral y la elecciones dentro del territorio nacional, por lo que estas disposiciones no pueden ser modificadas por leyes reglamentarias u ordinarias, sino por una Convención Nacional Constituyente.
Observamos con pesar por el error que constituye la pretensión, que se proyecta introducir dentro de la Constitución Nacional y en especial en el Art. 120: una frase sobre el voto de los “paraguayos residentes en el exterior” cuando nuestra Carta Fundamental acuerda la calidad de electores solamente a los ciudadanos radicados en el territorio nacional. Y ello pone en jaque toda la estructura orgánica de la Constitución Nacional, en el marco de los órganos y disposiciones legales y constitucionales creados para dar garantía a los electores.
La Constitución Nacional constituye una unidad estructural básica y originaria; constituye un elemento troncal que admite ser parcializado por su esencia, naturaleza, finalidad u origen, como agrupar en conjuntos o direcciones, que son como “ramas primarias”, al Derecho Civil, el Comercial, el Penal, Electoral, Laboral y los Derechos Procesales Civiles, Penales, Laborales, Electoral, etc. Y cada rama Jurídica debe estar vinculada con la Constitución Nacional, de tal manera a constituirse como elemento vinculante de toda la estructura jurídica del Estado de tal suerte a tener validez como sistema jurídico estatuido para dar garantía a todos los ciudadanos paraguayos residentes dentro del territorio nacional, que hasta tanto no sea modificado a través de la reforma constitucional, no alcanza lastimosamente a los paraguayos residentes en el extranjero.
La Constitución Nacional es un ordenamiento positivo, básico y supremo, cuya función específica es organizar las reglas con la cual habrá de regirse la vida de una sociedad dada con cualidades sobresalientes.
Como se ha visto en este trabajo, la Constitución Nacional solamente reconoce los derechos de los ciudadanos que habitan la República, las protegen en sus bienes reconoce los derechos de la persona en un preciso periodo histórico, cumple una función de reacción respecto de personas, que quieren tener conductas autoritarias y antidemocráticas, permite enfatizar los rasgos de la dignidad y de la libertad de las personas que los regímenes dictatoriales conculcaron en el pasado, prohíbe la esclavitud y la segregación racial, prohíbe la tortura y tutela el derecho a la vida, asegura el pluralismo y los derechos políticos, dispone especificaciones de los derechos encaminados al desarrollo de la personalidad humana, da los parámetros para la actividad interpretativa del Poder Judicial y la especificativa al Congreso Nacional, y todo esto lo hace para todos los habitantes de la República sean estas nacionales o extranjeros.
Finalmente quiero manifestar como Ciudadano Convencional de la Convención Nacional Constituyente del año 1992 que la Constitución fue discutida, por todos los sectores de la sociedad paraguaya. Allí estuvieron representantes de todos los partidos políticos, sectores sindicales, campesinos, etc. Se tuvo en cuenta el derecho del pueblo paraguayo a constituirse como “Estado Constitucional”, a ser el único sujeto del Poder Constituyente, pero solamente dentro del territorio nacional. Si verdaderamente queremos que connacionales paraguayos residentes en el extranjero ejerzan el derecho al sufragio apliquemos lo que la Constitución Nacional establece y propiciemos la reforma de la Constitución, implementando así, una verdadera garantía para aquellos paraguayos que han abandonado su patria, dejando familias y un gran dolor por la reminiscencia, de intervenir en las elecciones de los candidatos de su preferencia, de lo contrario seguiremos con este inmenso “carrusel de ilusiones”.

Estanislao Llamas Barrios
Convencional Constituyente en el año 1992
Teléfono: (021) 751698
Cel.: 0982 122 822
Email: estanislao_llamas@hotmail.com

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